Ponerse las chanclas no es que sea algo muy difícil, siempre teniendo en cuenta de que no se tenga una descordinación masiva provocada por el alcohol, claro. Por que para un borracho de un festival resulta el desafío más grande de su vida, peor que la prueba del alcohol de caminar sobre una linea recta o tocarse la nariz mientras levantas una pierna, no... esto de las chanclas es mucho peor, destruye tu dignidad como ser humano y te deja por debajo de la inteligencia de Belén Esteban.

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