Perderse en el desierto es una putada... pero perderse y que encima te entre una diarrea dantesca, es aun peor. Por eso algún buen samaritano pensó en las almas en pena que íban a morir deshidratadas en el desierto de soltar más líquido del ingerido. Y ahí lo tenemos, el lavabo público del desierto de Túnez.

Esperemos que por lo menos esté limpio. Que tenga papel ya sería todo un lujo.
Ufff... y pensar que es el único agua disponible en kilómetros, qué crueldad XD
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