martes, 6 de julio de 2010

La negra gorda que quería ser blanca y delgada (y viceversa)

Aunque parezca un título de una de las frases racistas de Padre de familia, la realidad es bastante más curiosa. Quería hacer un pequeño incapié en un fenómeno de márqueting un tanto raro; el color de los productos. Antiguamente relacionabas un producto con su color como si de un equipo de fútbol se tratara, hace 15 años todos teníamos las máquinas de Sega negras o las máquinas de Nintendo blancas grisaceas y casi era un culto saber a qué color formabas parte, sobretodo por las discusiones a la hora del patio en el colegio (que ni siquiera era una hora, sino 20 minutos, igual que Zapatero y sus promesas) pero algo empezaba a cambiar; Nintendo con complejo de daltonismo decide sacar Game Boys de mil y un colores... y creo que ahí empezó el alboroto.

Mientras que Nintendo se quedó en su limbo de Pokemons y Marios el resto de consolas seguían adelante con su color marca de la casa. Microsoft con su blanco virginal manchado por su primera regla (luces rojas) y la sucia negrura de la cochina de Sony. Obviamente no he tenido en cuenta modelos especiales de colores limitados, como la amarillenta X360 de los Simpson o la PS2 rosa con tendencias de plumero, pero como dato curioso miremos a día de hoy.



Aunque muchas marcas siguen fieles a su color para que los compradores la identifiquen rápido (Apple, Nvidia, Ati, etc) y sin tener en cuenta mejoras de revisiones o desdichas de estas máquinas, es curioso que Sony, en su inamovible negro galán decida pasarse al blanco con nuevos modelos de PS3 Slim, ¿querrá atraer al lado oscuro a usuarios de X360? es posible, ya que un simple color de diseño puede decidir una compra u otra.



Y ahí vamos con Microsoft, que de su blanco y verde pasamos a un negro brillante de esos que guardan para la posteridad tus huellas grasientas de comer patatas fritas mientras juegas. ¿Será que la consola con más fallos de la historia está intentando lavarse la cara? es posible también, aunque yo me inclino absurdamente por creer que es un engaña-abuelas, para confundirlas en navidad al comprar el regalo a sus nietos: "Abuela quiero la pesetré (sazonado en acento español barriobajero)" - "¿La qué?" - "La negra abuela, la negra", y hala, todos felices y contentos o no tanto.

Como conclusión, pues no quiero llegar a ningún lado, simplemente me parece curioso ese intercambio de colores entre modelos, la blanca ahora negra y la negra blanca, igual que Michael Jackson pero sin perder piezas o narices por el camino (aunque de la x360 no me fiaría mucho a largo plazo). Así que ahí queda la cosa, el poder del márqueting y sus lagunas inquietantes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...